Ashwagandha
Withania somnifera

Ashwagandha

Ashwagandha: beneficios, propiedades, usos y contraindicaciones

La ashwagandha es una planta medicinal utilizada desde hace siglos en la medicina ayurvédica y en otros sistemas tradicionales del sur de Asia. Su nombre científico es Withania somnifera (L.) Dunal y pertenece a la familia Solanaceae, la misma familia botánica del tomate, la papa, el pimentón y la berenjena.

También se conoce como ginseng indio, cereza de invierno, winter cherry, withania, asvagandha o ashvagandha.

La parte utilizada con mayor frecuencia es la raíz, aunque algunos suplementos contienen extractos elaborados con raíz y hojas. Sus principales componentes estudiados son unas lactonas esteroideas llamadas withanólidos.

La ashwagandha se promociona principalmente para reducir el estrés, mejorar el sueño, disminuir la ansiedad, aumentar la energía, favorecer el rendimiento físico, mejorar la memoria y apoyar la función sexual y reproductiva.

Algunos estudios clínicos muestran resultados prometedores, especialmente para el estrés y determinados problemas del sueño. Sin embargo, muchas investigaciones incluyen pocos participantes, duran solamente varias semanas y utilizan extractos con concentraciones diferentes.

Importante: aunque se conoce como ginseng indio, la ashwagandha no pertenece al género Panax y no es equivalente al ginseng asiático, coreano o americano.

La ashwagandha debe evitarse durante el embarazo y no se recomienda durante la lactancia. También requiere precaución en personas con enfermedades hepáticas, trastornos de la tiroides, enfermedades autoinmunes, cáncer de próstata sensible a hormonas o tratamientos sedantes e inmunosupresores.

¿Qué es la ashwagandha?

Withania somnifera es un arbusto de crecimiento perenne o semiperenne que puede alcanzar aproximadamente entre 30 centímetros y 1,5 metros de altura, dependiendo del clima y las condiciones de cultivo.

Produce hojas ovaladas, flores pequeñas de color verdoso y frutos redondos de color naranja o rojo protegidos por una envoltura parecida a un cáliz.

Plants of the World Online, de los Royal Botanic Gardens de Kew, reconoce Withania somnifera como una especie botánica aceptada. Su distribución originaria se extiende desde el sur de Europa y África hasta regiones de Asia central, India, China y Myanmar. [1]

La planta crece especialmente bien en regiones secas y subtropicales. Actualmente se cultiva de forma comercial en India y en otros países para producir raíces, extractos y suplementos.

¿Qué significa la palabra ashwagandha?

El nombre ashwagandha procede del sánscrito. Tradicionalmente se relaciona con las palabras ashwa, que significa caballo, y gandha, que significa olor.

El nombre hace referencia al olor característico de su raíz y a la creencia tradicional de que podía proporcionar la fuerza o vitalidad de un caballo.

El nombre de la especie, somnifera, procede del latín y significa aproximadamente “que induce el sueño”, en referencia a uno de sus usos tradicionales.

La ashwagandha no es un ginseng verdadero

La expresión “ginseng indio” puede causar confusión. La ashwagandha y el ginseng asiático son plantas diferentes:

  • Ashwagandha: Withania somnifera, familia Solanaceae, con withanólidos como componentes característicos.
  • Ginseng asiático: Panax ginseng, familia Araliaceae, con ginsenósidos como componentes característicos.
  • Ginseng americano: Panax quinquefolius, también perteneciente a la familia Araliaceae.
  • Ginseng siberiano: Eleutherococcus senticosus, otra planta distinta que contiene principalmente eleuterósidos.

Las dosis, propiedades, interacciones y contraindicaciones de estas plantas no deben intercambiarse únicamente porque compartan la palabra “ginseng” en sus nombres comerciales.

¿Qué parte de la ashwagandha se utiliza?

La raíz es la parte utilizada con mayor frecuencia en la medicina ayurvédica y en los suplementos modernos.

Los productos comerciales pueden contener:

  • Raíz seca molida.
  • Extracto seco de raíz.
  • Extracto líquido de raíz.
  • Mezcla de raíz y hojas.
  • Extractos estandarizados en withanólidos.
  • Fórmulas con otras plantas, vitaminas o minerales.

La raíz y las hojas no tienen exactamente la misma composición química. Algunos extractos de hojas pueden contener concentraciones diferentes de ciertos withanólidos.

Los resultados obtenidos con un extracto de raíz específico no pueden aplicarse automáticamente a una mezcla de raíz y hojas o a un polvo sin estandarizar.

Las bayas de la planta no deben consumirse como alimento ni utilizarse para preparar remedios caseros. La mayor parte de la investigación clínica se ha realizado con productos elaborados principalmente con la raíz.

Principales componentes de la ashwagandha

La planta contiene numerosos compuestos naturales. Los más conocidos son los withanólidos, un grupo de lactonas esteroideas estudiadas por sus posibles efectos sobre el estrés, la inflamación, el sistema nervioso y la respuesta inmunitaria.

Entre sus componentes se encuentran:

  • Withanólidos: como withanólido A, withaferina A y withanona.
  • Withanósidos: glucósidos relacionados con los withanólidos.
  • Alcaloides: como anaferina, anahigrina, cuscohigrina y somniferina.
  • Sitoindósidos.
  • Flavonoides y compuestos fenólicos.
  • Ácidos grasos.
  • Aminoácidos.
  • Fitoesteroles.
  • Azúcares y otros componentes vegetales.

La concentración de estas sustancias depende de:

  • La variedad genética de la planta.
  • La parte utilizada.
  • El clima y el suelo.
  • La edad de la planta.
  • El momento de la cosecha.
  • El método de secado.
  • El solvente empleado en la extracción.
  • La proporción entre planta y extracto.
  • La estandarización del producto.

Por esta razón, dos suplementos que indican la misma cantidad en miligramos pueden aportar concentraciones muy diferentes de withanólidos.

¿Qué significa que la ashwagandha sea un adaptógeno?

La ashwagandha suele describirse como una planta adaptógena. Este término se utiliza para sustancias que supuestamente ayudan al organismo a responder o adaptarse al estrés físico, mental o ambiental.

“Adaptógeno” no es una categoría médica equivalente a un medicamento aprobado, un nutriente esencial o un diagnóstico.

Tampoco significa que la planta normalice automáticamente todas las hormonas, elimine el estrés o sea segura para todas las personas.

Los posibles beneficios deben evaluarse para cada extracto, dosis, duración y condición específica.

Propiedades atribuidas a la ashwagandha

Los extractos y componentes de la ashwagandha han mostrado diferentes actividades en estudios con células, animales y seres humanos.

Entre las propiedades investigadas se encuentran:

  • Posible acción contra el estrés.
  • Posibles efectos sobre la ansiedad.
  • Posible mejoría del sueño.
  • Actividad inmunomoduladora.
  • Posibles efectos antiinflamatorios.
  • Actividad antioxidante experimental.
  • Posibles efectos sobre la fuerza y la recuperación física.
  • Posible influencia sobre determinadas hormonas.
  • Posibles efectos sobre la función sexual y reproductiva.
  • Posible influencia sobre la glucosa.
  • Posibles efectos sobre la memoria y la atención.

La existencia de estos efectos experimentales no demuestra que la ashwagandha cure enfermedades mentales, diabetes, infertilidad, cáncer, trastornos tiroideos, enfermedades autoinmunes o demencia.

1. Posibles beneficios para el estrés

La reducción del estrés es uno de los usos modernos más estudiados de la ashwagandha.

Varios ensayos han evaluado extractos de raíz o mezclas de raíz y hojas en adultos con niveles elevados de estrés. Algunos encontraron disminuciones en:

  • La percepción subjetiva del estrés.
  • La sensación de cansancio.
  • Los problemas para dormir.
  • Determinadas escalas de ansiedad.
  • Los niveles de cortisol en la sangre.

Un metaanálisis publicado en 2024 incluyó nueve ensayos aleatorizados y 558 participantes. Encontró mejorías en escalas de estrés y ansiedad y una disminución modesta del cortisol en comparación con placebo. [4]

Los resultados son prometedores, pero deben interpretarse con cautela porque:

  • Los estudios utilizaron extractos diferentes.
  • Las dosis variaron considerablemente.
  • La mayoría duró entre seis y doce semanas.
  • Muchos ensayos incluyeron pocos participantes.
  • Algunos fueron financiados por fabricantes de suplementos.
  • El estrés se midió principalmente mediante cuestionarios.

La ashwagandha no elimina las causas del estrés laboral, familiar, económico, médico o emocional.

2. ¿Puede ayudar con la ansiedad?

Algunos estudios muestran reducciones en escalas de ansiedad después de utilizar determinados extractos durante varias semanas.

Sin embargo, el NCCIH considera que la evidencia todavía no es suficientemente clara para establecer con certeza su eficacia contra la ansiedad. [2]

En muchos estudios, los participantes presentaban estrés elevado o síntomas leves, pero no necesariamente un trastorno de ansiedad diagnosticado.

No se ha demostrado que la ashwagandha sustituya el tratamiento de:

  • Trastorno de ansiedad generalizada.
  • Ataques de pánico.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo.
  • Estrés postraumático.
  • Fobias.
  • Ansiedad grave asociada con depresión.

La psicoterapia, los cambios de estilo de vida y los medicamentos prescritos cuentan con una evaluación clínica más extensa.

Una persona con ataques de pánico frecuentes, pensamientos de hacerse daño, depresión intensa o incapacidad para realizar sus actividades necesita atención profesional y no debe depender únicamente de un suplemento.

3. Ashwagandha y cortisol

El cortisol es una hormona necesaria para responder al estrés, mantener la presión arterial, regular el metabolismo y coordinar numerosos procesos del organismo.

Algunos ensayos han encontrado pequeñas reducciones del cortisol después de consumir determinados extractos de ashwagandha. [4] [6]

Esto no significa que todas las personas con estrés tengan el cortisol peligrosamente alto ni que reducirlo siempre sea beneficioso.

Una medición aislada de cortisol puede variar según la hora, el sueño, los medicamentos, la actividad física y la enfermedad.

La ashwagandha no debe utilizarse para tratar por cuenta propia el síndrome de Cushing, la enfermedad de Addison u otros trastornos de las glándulas suprarrenales.

4. Posibles beneficios para el sueño

Algunos extractos podrían mejorar modestamente la calidad y duración del sueño.

Una revisión sistemática y metaanálisis encontró una mejoría pequeña, pero estadísticamente significativa, en la calidad general del sueño. Los efectos parecieron mayores en personas con insomnio que en adultos sin problemas para dormir. [5]

En algunos estudios, los participantes informaron:

  • Menor tiempo para conciliar el sueño.
  • Menos despertares durante la noche.
  • Mayor duración total del sueño.
  • Mejor sensación al despertar.

Los beneficios fueron generalmente modestos y aparecieron después de varias semanas, no necesariamente después de una sola dosis.

La Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH señala que ciertos estudios encontraron mayores beneficios con extractos utilizados durante al menos ocho semanas. Estas cantidades fueron específicas de los productos estudiados y no constituyen una recomendación universal. [3]

La ashwagandha no sustituye la evaluación de causas como:

  • Apnea del sueño.
  • Síndrome de piernas inquietas.
  • Depresión o ansiedad.
  • Dolor crónico.
  • Consumo excesivo de cafeína.
  • Problemas de tiroides.
  • Uso de medicamentos estimulantes.

¿La ashwagandha causa sueño?

Puede producir somnolencia en algunas personas, especialmente cuando se combina con medicamentos o sustancias sedantes.

Otras personas no perciben un efecto inmediato y solo informan una mejoría gradual del sueño después de varias semanas.

No debe conducirse, manejarse maquinaria peligrosa ni realizarse una actividad que requiera máxima atención hasta conocer la respuesta individual.

5. Energía y fatiga

La ashwagandha se utiliza tradicionalmente como tónico para personas con debilidad, cansancio o recuperación lenta.

Algunos estudios sobre estrés y ejercicio han encontrado mejorías en la percepción de energía, vitalidad o fatiga. Sin embargo, no existe evidencia suficiente para afirmar que trate todas las causas del cansancio.

La fatiga persistente puede estar relacionada con:

  • Anemia.
  • Hipotiroidismo.
  • Apnea del sueño.
  • Diabetes.
  • Infecciones.
  • Depresión.
  • Enfermedades renales o hepáticas.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Deficiencias nutricionales.
  • Efectos secundarios de medicamentos.

El cansancio que dura varias semanas o se acompaña de pérdida de peso, fiebre, dolor, sangrado o dificultad para respirar requiere evaluación.

6. Rendimiento físico, fuerza y recuperación

Algunos ensayos han evaluado la ashwagandha en personas que practican ejercicio de resistencia, entrenamiento con pesas o actividades aeróbicas.

Determinadas revisiones han encontrado posibles mejorías en:

  • Fuerza muscular.
  • Consumo máximo de oxígeno o VO2 máximo.
  • Recuperación después del ejercicio.
  • Composición corporal en combinación con entrenamiento.
  • Percepción de fatiga.

Los estudios son relativamente pequeños y utilizan dosis, extractos, programas de entrenamiento y poblaciones diferentes. [7]

La ashwagandha no sustituye una alimentación adecuada, proteína suficiente, hidratación, descanso ni un programa de entrenamiento progresivo.

Los deportistas deben seleccionar productos analizados para detectar sustancias prohibidas o ingredientes no declarados.

7. Memoria, atención y función cognitiva

La ashwagandha se promociona para mejorar la memoria, la concentración, la rapidez mental y la claridad cognitiva.

Algunos ensayos pequeños han encontrado cambios favorables en determinadas pruebas de atención, memoria o función ejecutiva.

Una revisión reciente sobre función cognitiva y física concluyó que existen señales prometedoras, pero los datos siguen siendo limitados y heterogéneos. [8]

No se ha demostrado que la ashwagandha:

  • Prevenga la enfermedad de Alzheimer.
  • Detenga una demencia.
  • Revierta el deterioro cognitivo.
  • Aumente permanentemente la inteligencia.
  • Reemplace el tratamiento de enfermedades neurológicas.

Los problemas nuevos o progresivos de memoria deben evaluarse para identificar alteraciones neurológicas, medicamentos, depresión, deficiencia de vitamina B12, trastornos tiroideos o problemas del sueño.

8. Posibles efectos sobre la testosterona

Algunos estudios han encontrado pequeños aumentos de testosterona en determinados grupos de hombres, especialmente aquellos sometidos a entrenamiento físico, estrés elevado, sobrepeso o problemas de fertilidad.

Una revisión sistemática sobre plantas y testosterona identificó resultados favorables para algunos extractos de raíz o mezclas de raíz y hojas. [9]

Una revisión y metaanálisis de ensayos hormonales publicada posteriormente encontró un aumento promedio modesto en hombres, pero no un efecto equivalente en mujeres. [10]

Estos resultados no demuestran que la ashwagandha:

  • Trate todos los casos de testosterona baja.
  • Reemplace una evaluación endocrinológica.
  • Produzca los efectos de la terapia con testosterona.
  • Aumente de manera importante la masa muscular sin entrenamiento.
  • Sea segura para hombres con cáncer de próstata.

La testosterona baja debe confirmarse con análisis realizados en el momento adecuado y acompañarse de una evaluación de sus posibles causas.

9. Fertilidad masculina y calidad del semen

Algunos estudios pequeños en hombres con infertilidad o recuento bajo de espermatozoides han observado posibles mejorías en:

  • Concentración de espermatozoides.
  • Movilidad espermática.
  • Volumen seminal.
  • Marcadores de estrés oxidativo.
  • Determinadas hormonas reproductivas.

El NCCIH considera que existe evidencia limitada de que tomar determinadas preparaciones durante dos a cuatro meses podría mejorar la testosterona y algunos parámetros del semen. [2] [11]

La evidencia no es suficiente para afirmar que aumente las tasas de embarazo o de nacimiento vivo.

La infertilidad puede deberse a varicocele, infecciones, alteraciones hormonales, medicamentos, trastornos genéticos, exposición al calor, consumo de tabaco u otras causas que necesitan evaluación.

10. Función sexual y libido

Algunos ensayos han evaluado la ashwagandha para la satisfacción sexual, el deseo, la función eréctil y el bienestar sexual.

Se han encontrado resultados favorables en determinados grupos de hombres y mujeres, pero los estudios son pequeños y utilizan productos específicos.

Una revisión de la salud reproductiva publicada en 2025 consideró prometedores algunos resultados, pero destacó la necesidad de más estudios sobre dosis, seguridad y efectos a largo plazo. [12]

No se ha demostrado que sea equivalente a medicamentos aprobados para la disfunción eréctil ni que trate todas las causas de disminución de la libido.

Los problemas sexuales pueden estar relacionados con diabetes, enfermedades cardiovasculares, hormonas, medicamentos, dolor, ansiedad, depresión o problemas de pareja.

11. Fertilidad femenina y síndrome de ovario poliquístico

Se promociona para regular hormonas, mejorar la fertilidad, favorecer la menstruación o ayudar con el síndrome de ovario poliquístico.

La evidencia clínica en mujeres es todavía insuficiente para establecer beneficios confiables sobre:

  • Ovulación.
  • Regularidad menstrual.
  • Reserva ovárica.
  • Tasas de embarazo.
  • Síndrome de ovario poliquístico.
  • Infertilidad femenina.

No debe utilizarse durante tratamientos de fertilidad sin consultar al especialista, especialmente por sus posibles efectos hormonales y tiroideos.

12. Ashwagandha y menopausia

Algunos productos se promocionan para los sofocos, el estrés, el insomnio y la disminución de la función sexual durante la menopausia.

Existen ensayos preliminares, pero no hay evidencia suficiente para recomendarla como tratamiento confiable de los síntomas menopáusicos.

No se ha demostrado que prevenga la osteoporosis, las enfermedades cardiovasculares o los cambios metabólicos asociados con la menopausia.

13. Ashwagandha y función de la tiroides

La ashwagandha puede modificar las concentraciones de hormonas tiroideas en algunas personas.

Un ensayo pequeño en 50 adultos con hipotiroidismo subclínico encontró cambios en la hormona estimulante de la tiroides, T3 y T4 después de ocho semanas de utilizar un extracto específico. [13]

Este estudio no demuestra que la ashwagandha sea un tratamiento general para el hipotiroidismo ni que permita suspender la levotiroxina.

También se han publicado casos de tirotoxicosis y tiroiditis después de consumir suplementos de ashwagandha. [14]

Los síntomas de exceso de hormona tiroidea pueden incluir:

  • Palpitaciones.
  • Temblor.
  • Ansiedad.
  • Sudoración excesiva.
  • Intolerancia al calor.
  • Diarrea.
  • Pérdida de peso.
  • Dificultad para dormir.

Las personas con hipotiroidismo, hipertiroidismo, enfermedad de Graves, tiroiditis de Hashimoto, nódulos tiroideos o tratamiento con levotiroxina deben consultar antes de tomar ashwagandha.

14. Glucosa y diabetes

Algunos estudios experimentales y pequeños ensayos clínicos han observado posibles cambios en la glucosa, la sensibilidad a la insulina o determinados indicadores metabólicos.

La evidencia no es suficiente para recomendar la ashwagandha como tratamiento de la diabetes. [2]

La planta podría potenciar el efecto de insulina u otros medicamentos y favorecer una glucosa demasiado baja.

Los síntomas de hipoglucemia incluyen:

  • Sudoración.
  • Temblor.
  • Hambre intensa.
  • Debilidad.
  • Mareo.
  • Palpitaciones.
  • Confusión.
  • Pérdida de la conciencia.

Las personas con diabetes deben consultar y vigilar su glucosa al iniciar o suspender un suplemento.

15. Presión arterial

Algunos componentes podrían modificar la presión arterial o favorecer relajación y somnolencia.

No existe evidencia suficiente para utilizarla como sustituto de medicamentos antihipertensivos.

La combinación con medicamentos para la presión podría producir mareo, debilidad o presión excesivamente baja en determinadas personas.

16. Sistema inmunitario e inflamación

Los withanólidos y otros componentes han mostrado efectos sobre células inmunitarias y señales inflamatorias en investigaciones experimentales.

Esto no significa que “fortalezca las defensas” de manera segura en todas las personas.

Una estimulación de determinadas partes del sistema inmunitario puede ser perjudicial para personas con enfermedades autoinmunes o tratamientos inmunosupresores.

No se ha demostrado que la ashwagandha:

  • Prevenga todas las infecciones.
  • Reemplace las vacunas.
  • Corrija una inmunodeficiencia.
  • Elimine virus o bacterias.
  • Proteja de forma confiable contra resfriados o gripe.

17. Enfermedades autoinmunes

La ashwagandha puede modificar la actividad inmunitaria y podría empeorar determinadas enfermedades autoinmunes o interferir con sus tratamientos.

Se recomienda evitarla o consultar previamente en condiciones como:

  • Lupus.
  • Artritis reumatoide.
  • Esclerosis múltiple.
  • Psoriasis.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal.
  • Enfermedad celíaca.
  • Tiroiditis de Hashimoto.
  • Enfermedad de Graves.
  • Diabetes tipo 1.
  • Miastenia gravis.

No debe utilizarse para aumentar las defensas cuando el objetivo del tratamiento médico es reducir la actividad del sistema inmunitario.

18. Dolor e inflamación de las articulaciones

Algunos estudios preliminares han evaluado fórmulas ayurvédicas con ashwagandha para molestias articulares o artritis.

Con frecuencia, estos productos contienen varias plantas, por lo que no es posible atribuir los resultados exclusivamente a la ashwagandha.

No existe evidencia suficiente para sustituir antiinflamatorios, fisioterapia, medicamentos antirreumáticos o tratamientos biológicos.

19. Ashwagandha y cáncer

La withaferina A y otros withanólidos han mostrado efectos sobre células cancerosas en estudios de laboratorio.

Estos experimentos utilizan sustancias purificadas y concentraciones que no necesariamente se alcanzan al consumir una cápsula.

No se ha demostrado que la ashwagandha:

  • Cure el cáncer.
  • Reduzca tumores en seres humanos.
  • Prevenga metástasis.
  • Reemplace la cirugía.
  • Reemplace la quimioterapia.
  • Reemplace la radioterapia o inmunoterapia.

Los hombres con cáncer de próstata sensible a hormonas deben evitarla o consultar al oncólogo debido a sus posibles efectos sobre la testosterona.

Las personas que reciben tratamiento oncológico deben revisar cualquier suplemento por posibles interacciones hepáticas, hormonales e inmunitarias.

20. ¿Sirve para prevenir o tratar el COVID-19?

No existe evidencia clínica de alta calidad que demuestre que la ashwagandha prevenga, trate o cure el COVID-19.

El NCCIH indica que no hay pruebas suficientes para recomendarla contra esta infección. [2]

No sustituye la vacunación, los medicamentos antivirales, las pruebas diagnósticas ni la atención médica.

Formas de presentación

La ashwagandha puede encontrarse como:

  • Raíz seca entera o cortada.
  • Polvo de raíz.
  • Cápsulas.
  • Tabletas.
  • Extractos secos estandarizados.
  • Extractos líquidos.
  • Tinturas.
  • Gomitas.
  • Polvos para bebidas.
  • Infusiones.
  • Fórmulas ayurvédicas.
  • Productos combinados para dormir o controlar el estrés.

Estas formas no son equivalentes. Un gramo de raíz molida no equivale a un gramo de extracto concentrado.

También deben distinguirse los productos de raíz de aquellos que contienen raíz y hojas.

¿Cómo se prepara la ashwagandha?

Tradicionalmente, el polvo de raíz se mezcla con agua, leche u otras bebidas. También puede prepararse una decocción con la raíz seca.

Sin embargo, no existe una receta casera universal que garantice una cantidad específica de withanólidos.

Para reducir riesgos:

  • Utilice productos identificados como Withania somnifera.
  • Compruebe si contienen raíz o una mezcla de raíz y hojas.
  • Siga las instrucciones del fabricante.
  • No combine varios suplementos de ashwagandha el mismo día.
  • No aumente la cantidad para obtener un efecto más rápido.
  • Suspenda su uso si provoca síntomas adversos.

¿Cuál es la dosis recomendada?

No existe una dosis universal porque los extractos varían en concentración, composición y contenido de withanólidos.

Los ensayos sobre estrés y sueño han utilizado cantidades muy diferentes. La Oficina de Suplementos Dietéticos señala que algunos estudios encontraron resultados favorables con aproximadamente 500 a 600 miligramos diarios de ciertos extractos. [3]

Esta información no significa que 600 miligramos sea la dosis correcta para cualquier persona o producto.

Algunos extractos son mucho más concentrados que otros y pueden estar estandarizados desde menos del 2 % hasta porcentajes considerablemente mayores de withanólidos.

La etiqueta debe indicar:

  • La cantidad de extracto por porción.
  • La parte de la planta utilizada.
  • La proporción del extracto.
  • El porcentaje de withanólidos.
  • El número de porciones diarias.

¿Durante cuánto tiempo puede tomarse?

La ashwagandha parece ser tolerada por muchos adultos durante periodos cortos de aproximadamente ocho a doce semanas.

El NCCIH y la Oficina de Suplementos Dietéticos indican que la información sobre el uso durante más de tres meses es insuficiente. [2] [3]

No se ha establecido que realizar ciclos de consumo elimine los riesgos hepáticos, tiroideos o farmacológicos.

No debe utilizarse indefinidamente para ocultar insomnio, ansiedad, fatiga, problemas sexuales o síntomas sin diagnóstico.

¿Es mejor tomarla por la mañana o por la noche?

El momento depende de la respuesta individual y del objetivo.

Algunas personas la toman por la noche porque puede causar somnolencia o porque buscan mejorar el sueño.

Otras la toman por la mañana porque sienten mayor energía o porque el producto está dividido en varias dosis.

Tomarla con alimentos puede reducir las náuseas o el malestar estomacal en algunas personas.

Deben respetarse las instrucciones del producto y evitar conducir cuando produce somnolencia.

Cómo seleccionar un suplemento de ashwagandha

La etiqueta debería indicar claramente:

  • Nombre científico: Withania somnifera.
  • Parte utilizada: raíz, hojas o ambas.
  • Cantidad por porción.
  • Proporción del extracto.
  • Porcentaje o cantidad de withanólidos.
  • Ingredientes adicionales.
  • Fabricante o distribuidor.
  • Número de lote.
  • Fecha de vencimiento.
  • Condiciones de almacenamiento.

Es preferible seleccionar productos sometidos a análisis independientes de identidad, pureza, metales pesados, microorganismos y sustancias no declaradas.

Deben evitarse productos que:

  • No indiquen el nombre científico.
  • No especifiquen la parte de la planta.
  • Oculten las cantidades dentro de una mezcla propietaria.
  • Prometan curar ansiedad, cáncer, diabetes o infertilidad.
  • Prometan aumentar drásticamente la testosterona.
  • Recomienden su uso durante el embarazo.
  • No identifiquen al fabricante.
  • Incluyan estimulantes o sedantes no declarados.

Posibles efectos secundarios

Los efectos secundarios suelen ser leves en muchos adultos que la utilizan por periodos cortos.

Entre los posibles efectos se encuentran:

  • Somnolencia.
  • Malestar estomacal.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Diarrea o heces blandas.
  • Dolor abdominal.
  • Dolor de cabeza.
  • Mareo.
  • Erupción o picazón.
  • Disminución de la glucosa.
  • Cambios en la presión arterial.
  • Cambios en la función tiroidea.

Los efectos pueden depender del extracto, la cantidad, otros ingredientes y los medicamentos utilizados.

Riesgo de lesión hepática

Aunque es poco frecuente, se han documentado casos de lesión hepática asociados con suplementos de ashwagandha.

Los casos suelen aparecer después de varias semanas de consumo y pueden presentar un patrón colestásico o mixto, caracterizado por acumulación de bilis e inflamación del hígado. [15] [16]

Los posibles síntomas incluyen:

  • Color amarillo en la piel o los ojos.
  • Orina oscura.
  • Heces claras.
  • Picazón intensa.
  • Náuseas persistentes.
  • Pérdida del apetito.
  • Dolor en la parte superior derecha del abdomen.
  • Fatiga intensa.

La mayoría de los pacientes descritos se recuperó después de suspender el suplemento, aunque se han documentado casos graves, especialmente en personas con enfermedad hepática previa.

Las personas con cirrosis, hepatitis, hígado graso avanzado, antecedentes de lesión hepática causada por suplementos o pruebas hepáticas anormales deben evitar la ashwagandha salvo indicación y seguimiento médico.

Reacciones alérgicas

Aunque son poco frecuentes, pueden producirse reacciones alérgicas al extracto o a otros ingredientes del producto.

Los síntomas pueden incluir:

  • Picazón.
  • Ronchas.
  • Erupción.
  • Hinchazón de los labios o la cara.
  • Tos.
  • Silbidos al respirar.
  • Dificultad respiratoria.

La hinchazón de la lengua o la garganta, el desmayo o la dificultad para respirar pueden indicar una reacción alérgica grave y requieren atención inmediata.

Posibles interacciones con medicamentos

La ashwagandha puede interactuar con distintos medicamentos. La ausencia de una interacción documentada no significa necesariamente que una combinación sea segura.

Se recomienda precaución con:

  • Sedantes y medicamentos para dormir: puede aumentar la somnolencia y reducir el estado de alerta.
  • Benzodiacepinas: como alprazolam, lorazepam, diazepam o clonazepam.
  • Medicamentos para la diabetes: puede favorecer una disminución adicional de la glucosa.
  • Medicamentos para la presión arterial: podría aumentar el riesgo de mareo o presión baja.
  • Medicamentos para la tiroides: puede alterar la respuesta a la levotiroxina o agravar el exceso de hormona tiroidea.
  • Inmunosupresores: podría interferir con el objetivo de reducir la actividad del sistema inmunitario.
  • Tratamientos para enfermedades autoinmunes: incluidos corticosteroides, medicamentos biológicos y fármacos antirreumáticos.
  • Medicamentos anticonvulsivos: los efectos combinados sobre el sistema nervioso no están suficientemente estudiados.
  • Tratamientos oncológicos: podrían existir interacciones inmunitarias, hormonales o hepáticas.
  • Medicamentos que pueden afectar el hígado: la combinación podría dificultar la identificación de una lesión hepática.

No deben suspenderse ni modificarse medicamentos prescritos para sustituirlos por ashwagandha.

Ashwagandha y alcohol

La combinación puede aumentar la somnolencia, el mareo, la disminución de los reflejos y el malestar digestivo.

El alcohol también puede afectar el hígado, por lo que la combinación con un suplemento relacionado con casos poco frecuentes de lesión hepática requiere precaución.

No debe combinarse con alcohol antes de conducir, manejar maquinaria o realizar actividades que requieran atención.

Ashwagandha durante el embarazo

Las principales fuentes clínicas recomiendan evitar la ashwagandha durante el embarazo. [2] [3]

No existe suficiente evidencia de seguridad fetal y tradicionalmente se ha expresado preocupación por posibles efectos sobre el útero o el embarazo.

Durante el embarazo deben evitarse:

  • Cápsulas y tabletas.
  • Extractos concentrados.
  • Tinturas.
  • Polvo de raíz en cantidades medicinales.
  • Fórmulas para el estrés o el sueño que la contengan.

No debe utilizarse para tratar estrés, insomnio, anemia, náuseas o ansiedad durante el embarazo sin orientación obstétrica.

Ashwagandha durante la lactancia

No existe información suficiente sobre el paso de sus componentes a la leche materna ni sus efectos en el bebé.

El NCCIH recomienda no utilizarla durante la lactancia. [2]

LactMed también señala que faltan datos adecuados para establecer su seguridad. [17]

No debe utilizarse para aumentar la producción de leche basándose únicamente en su presencia dentro de fórmulas herbales tradicionales.

¿Pueden tomar ashwagandha los niños?

No existe una dosis pediátrica universal ni suficiente información sobre su seguridad en bebés, niños y adolescentes.

No debe administrarse por cuenta propia para:

  • Mejorar el sueño.
  • Controlar la ansiedad.
  • Aumentar la concentración.
  • Mejorar el rendimiento escolar.
  • Aumentar la fuerza.
  • Tratar déficit de atención.
  • Fortalecer las defensas.

Los síntomas de ansiedad, insomnio, fatiga o dificultades escolares en un niño necesitan evaluación pediátrica.

Ashwagandha y cirugías

Antes de una cirugía, endoscopia o procedimiento con anestesia debe informarse al equipo médico sobre su consumo.

Puede ser relevante porque podría modificar:

  • La somnolencia y respuesta a la anestesia.
  • La glucosa.
  • La presión arterial.
  • La actividad inmunitaria.
  • La función tiroidea.
  • La respuesta a otros medicamentos.

El cirujano o anestesiólogo debe decidir si debe suspenderse y con cuánta anticipación.

Contraindicaciones y precauciones

Se recomienda evitar la ashwagandha o consultar previamente en los siguientes casos:

  • Embarazo.
  • Lactancia.
  • Infancia y adolescencia.
  • Enfermedad hepática.
  • Antecedentes de lesión hepática por suplementos.
  • Hipertiroidismo.
  • Hipotiroidismo tratado con medicamentos.
  • Enfermedad de Graves.
  • Tiroiditis de Hashimoto.
  • Enfermedades autoinmunes.
  • Trasplante de órganos.
  • Uso de inmunosupresores.
  • Diabetes tratada con medicamentos.
  • Presión arterial baja.
  • Cáncer de próstata sensible a hormonas.
  • Tratamiento oncológico.
  • Cirugía programada.
  • Uso de sedantes o medicamentos para dormir.

¿Cuándo debe buscarse atención médica?

Debe suspenderse el suplemento y consultarse ante:

  • Color amarillo en la piel o los ojos.
  • Orina oscura.
  • Picazón generalizada.
  • Dolor abdominal intenso.
  • Náuseas o vómitos persistentes.
  • Palpitaciones o temblores.
  • Pérdida de peso inexplicable.
  • Sudoración excesiva o intolerancia al calor.
  • Glucosa demasiado baja.
  • Mareo intenso o desmayo.
  • Erupción extensa.
  • Hinchazón de la cara o garganta.
  • Dificultad para respirar.

Preguntas frecuentes sobre la ashwagandha

¿Cuál es el nombre científico de la ashwagandha?

Su nombre científico aceptado es Withania somnifera (L.) Dunal.

¿La ashwagandha es un tipo de ginseng?

No. Se conoce como ginseng indio, pero no pertenece al género Panax y sus principales componentes son withanólidos, no ginsenósidos.

¿Para qué sirve la ashwagandha?

Sus usos más estudiados son la reducción del estrés y la posible mejoría del sueño. Otros beneficios continúan en investigación.

¿Reduce el estrés?

Algunos extractos han reducido modestamente el estrés percibido y el cortisol en estudios de varias semanas, pero los productos y las dosis fueron diferentes.

¿Sirve para la ansiedad?

Existen resultados prometedores, pero la evidencia no es suficientemente sólida para sustituir psicoterapia o medicamentos prescritos.

¿Ayuda a dormir?

Puede mejorar modestamente la calidad y duración del sueño, especialmente en algunas personas con insomnio.

¿Hace efecto inmediatamente?

No necesariamente. En los estudios, los posibles beneficios suelen evaluarse después de varias semanas de consumo.

¿Causa somnolencia?

Sí, puede causar sueño o disminución del estado de alerta en algunas personas.

¿Da energía?

Algunas personas informan menor fatiga, pero no funciona como un estimulante inmediato y no trata todas las causas del cansancio.

¿Mejora la memoria?

Algunos estudios pequeños muestran posibles beneficios, pero no existe evidencia suficiente para afirmar que prevenga o trate la demencia.

¿Aumenta la fuerza muscular?

Algunos estudios combinados con entrenamiento muestran mejorías modestas, pero la evidencia es limitada y depende del extracto y el programa de ejercicio.

¿Aumenta la testosterona?

Algunos estudios han encontrado pequeños aumentos en determinados grupos de hombres. No sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de una deficiencia hormonal.

¿Mejora la fertilidad masculina?

Existen resultados preliminares sobre recuento y movilidad de espermatozoides, pero no se ha demostrado que aumente de forma confiable los nacimientos.

¿Aumenta la libido?

Algunos ensayos muestran posibles mejorías en la función sexual, pero no produce un efecto uniforme en todas las personas.

¿Sirve para bajar de peso?

No existe evidencia suficiente para considerarla un tratamiento eficaz para adelgazar.

¿Reduce el cortisol?

Algunos extractos han producido reducciones modestas en estudios sobre estrés, pero no debe utilizarse para tratar enfermedades suprarrenales.

¿Puede afectar la tiroides?

Sí. Puede modificar TSH, T3 o T4 y se han descrito casos de exceso de hormona tiroidea y tiroiditis.

¿Puede tomarse con levotiroxina?

No sin consultar al médico. La combinación podría aumentar excesivamente las hormonas tiroideas.

¿Puede reducir la glucosa?

Es posible. Debe utilizarse con precaución junto con insulina o medicamentos para la diabetes.

¿Puede causar daño hepático?

Sí, aunque es poco frecuente. Se han documentado casos de lesión hepática, ictericia y picazón después de varias semanas de consumo.

¿Se puede tomar todos los días?

La seguridad parece aceptable durante aproximadamente tres meses en muchos adultos, pero no se conoce suficientemente la seguridad del uso prolongado.

¿Se toma por la mañana o por la noche?

Depende de la respuesta individual. Cuando causa somnolencia suele preferirse por la noche, siguiendo siempre las instrucciones del producto.

¿Puede mezclarse con alcohol?

No se recomienda porque puede aumentar somnolencia, mareo, irritación digestiva y preocupación por el hígado.

¿Puede combinarse con medicamentos para dormir?

La combinación puede aumentar excesivamente la sedación. Debe consultarse antes de combinarla con benzodiacepinas u otros hipnóticos.

¿Puede utilizarse en enfermedades autoinmunes?

No se recomienda sin supervisión porque podría modificar la actividad inmunitaria e interferir con el tratamiento.

¿Puede utilizarse durante el embarazo?

No. Las principales fuentes clínicas recomiendan evitarla durante el embarazo.

¿Puede tomarse durante la lactancia?

No se recomienda porque faltan datos adecuados sobre su seguridad y su paso a la leche materna.

¿Pueden tomarla los niños?

No existe una dosis pediátrica universal ni suficiente información sobre su seguridad.

¿Debe suspenderse antes de una cirugía?

Debe informarse al cirujano o anestesiólogo, quien determinará cuándo debe suspenderse según el procedimiento y los medicamentos utilizados.

Conclusión

La ashwagandha, Withania somnifera, es una planta medicinal utilizada tradicionalmente en la medicina ayurvédica como tónico y adaptógeno.

Aunque se conoce como ginseng indio, no pertenece al género Panax y no es equivalente al ginseng asiático o americano.

La parte más utilizada es la raíz, aunque algunos suplementos contienen una mezcla de raíz y hojas. Sus principales componentes estudiados son los withanólidos.

La evidencia más prometedora corresponde a la reducción del estrés y la posible mejoría del sueño. Los beneficios suelen ser modestos y dependen de extractos específicos utilizados durante varias semanas.

Los resultados sobre ansiedad son favorables en algunos estudios, pero todavía no permiten sustituir psicoterapia o medicamentos prescritos.

También existen investigaciones sobre rendimiento físico, memoria, testosterona, calidad del semen y función sexual. Los resultados son preliminares y no se aplican automáticamente a todos los productos.

No se ha demostrado que cure diabetes, infertilidad, enfermedades tiroideas, enfermedades autoinmunes, cáncer, demencia o COVID-19.

El uso durante aproximadamente tres meses parece ser tolerado por muchos adultos. Los posibles efectos secundarios incluyen somnolencia, náuseas, diarrea, vómitos, dolor abdominal y mareo.

Aunque es poco frecuente, se han documentado lesiones hepáticas que pueden causar ictericia, orina oscura y picazón intensa.

La ashwagandha también puede aumentar las hormonas tiroideas en determinadas personas e interactuar con levotiroxina y otros tratamientos tiroideos.

Puede interactuar con medicamentos sedantes, antidiabéticos, antihipertensivos, inmunosupresores y tratamientos oncológicos.

Debe evitarse durante el embarazo y la lactancia. Tampoco debe administrarse a niños sin supervisión profesional.

Las personas con enfermedad hepática, trastornos de la tiroides, enfermedades autoinmunes, trasplantes o cáncer de próstata sensible a hormonas deben evitarla o consultar antes de utilizarla.

La etiqueta de un suplemento confiable debe indicar el nombre científico, la parte de la planta, la concentración, el contenido de withanólidos y todos los ingredientes adicionales.

La ashwagandha puede considerarse un posible complemento para objetivos específicos, pero no sustituye el diagnóstico médico, la atención psicológica, los medicamentos prescritos ni un estilo de vida saludable.

La información de salud.tips tiene fines educativos e informativos y no sustituye el diagnóstico, consejo o tratamiento de un profesional de la salud. Ante cualquier duda o condición médica, consulta siempre a tu médico.